Encontramos a un Zuckerman que no vive en Nueva York, sino que está retirado en el campo, viviendo como puede la incontinencia fisiológica propia de su avanzada edad, en un entorno solitario e incapaz de romper la armonía del propio espacio personal e intransferible del protagonista. Ya en las primeras páginas, el lector ve cómo el narrador deambula entre un relato autobiográfico que alterna de forma fluida y agradable con chispas de reflexión literaria, y cuenta, como quien no quiere la cosa, una anécdota con su amigo Larry Hollis y unos gatos que le regala. A pesar de las amplias descripciones de situación que propone Roth como eje central de sus párrafos, es en los efectivos diálogos donde se desvela la personalidad de cada personaje. La inseguridad oculta en Larry la vemos en sus afirmaciones, y en su triste destino final, así como el lado sensible (a su pesar) de Zuckerman, que lo único que quiere es definir una distancia prudencial con el mundo para mantener su rutina de escribir con estabilidad.
Recomiendo un Friki-Libro!
“Los muertos están entre nosotros. Zombis, gules -sin importar su etiqueta-, estos sonámbulos suponen la mayor amenaza para la humanidad, aparte de la humanidad en sí misma. Llamarlos a ellos depredadores y a nosotros víctimas sería impreciso. Son una plaga, y la raza humana es su huesped.” Así empieza esta guía de supervivencia de Max Brooks. Y es que este libro es exactamente lo que promete ser: un manual práctico con útiles consejos útiles para salir airoso de una plaga de zombies. Para ello el autor toma una dura decisión que no es otra que dar por supuesto que los zombies son una amenaza real. De hecho, estoy convencido de que la mayoría de consejos que aporta y que no se refieran directamente a reventarle los sesos a un zombie funcionan de verdad. Así, cuando habla de técnicas de observación, de camuflaje, cuando hace listas útiles de supervivencia en entornos hostiles, da consejos para evitar accidentes y diferencia entre las diferentes armas que se pueden usar, todo vale. Seguramente, en el trabajo de investigación realizado por autor (claramente ha hecho los deberes) se ha rodeado manuales de caza, libros de deportes de riesgo, manuales del ejercito y otras muchas cosas. Puede que dicho así resulte aburrido, sin embargo no lo es. Max Brooks se lo toma tan en serio que uno empieza a plantearse ciertas cosas. ¿Estaría yo mismo preparado para esto? ¿Qué haría viviendo donde vivo? ¿Dónde podría conseguir tal herramienta? ¿Y si esto fuese real?
Estic motivat
-
Bé, fa temps que no escric res.
Però no pensem que deixo el bloc. Ara he començat més estudis: Química,
Història i Psicologia. A més de les Humanitats.
Ja...
No hay comentarios:
Publicar un comentario