Relaciones

Existen miles de millones de tipos de relaciones, pero hoy nos centraremos en las relaciones interpersonales, pues llevo un tiempo dándole vueltas al asunto y siempre consigo aliviarme este tipo de dolores de cabeza plásmandolos aquí y compartiéndolos con vosotros/as. Siempre he visto que la comunicación entre diversos indivíduos de la misma especie, en éste caso nosotros los humanos, cómo algo mandatorio para el correcto funcionamiento de la sociedad. Pero desde hace unos dias me pregunto si realmente son tan necesarias, pues cada vez es mas fácil entablar relaciones con otras personas, con el reciente añadido de nuevas vias cómo internet. Y cada día la sociedad va a peor, no es algo que yo crea, este último es un hecho. Las relaciones entre las personas se van volviendo más superficiales, cada vez es más difícil conocer a alguien completamente, y si alguna vez crees que lo conoces todo de ese indivíduo en questión siempre consigue sorprenderte con alguna virtud o más frequentemente con algun defecto nuevo. La sinceridad se ha convertido poco a poco en un concepto abstracto, y la hipocresia y la mentira siempre consiguen apoderarse de la gran mayoria de nuestros vínculos afectivos. La gente cada vez es menos afín a sus valores morales, ellos mismos apuñalan y destrozan lo que creen justo, si alguién es capaz de traicionarse a si mismo, ¿A quién no sera capaz de traicionar? Siempre he visto una relación como un vínculo, una lazo entre dos personas, que en cualquier momento puede desatarse, si cualquiera de los dos partícipes de ese vínculo decide hacerlo, sin ningún esfuerzo. Porque una relación es cosa de dos.

Bueno ahora, un poco mas aliviado, voy a recomendaros un libro de un gran autor, uno de mis favoritos, Philip Roth, el libro en questión es "El animal moribundo". David Kepesh, a sus ochenta años, confiesa a un personaje desconocido una de sus últimas experiencias sentimentales: la que mantuvo con Consuelo Castillo, una joven cubana, casi cincuenta años más joven que él. Desde que la revolución de los sesenta lo liberó de sus ataduras familiares, Kepesh, profesor universitario, famoso periodista, un hombre seductor, inteligente y culto, ha vivido al margen de cualquier compromiso. Y tiene una rica fuente para sus conquistas dentro de sus propias clases. A las puertas de la vejez, la vitalidad y la hermosura de Consuelo enfrentarán al protagonista con el significado de su vida. Isabel Coixet, directora de cine de origen Catalán, hizo una adaptación de la novela en el Cine: Elegy.

Soledad,
El todo de uno mismo,
El demasiado de la sociedad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!

Estoy de acuerdo contigo Axel de que cada vez las amistades son mas superficiales. Pero creo sinceramente que los que buscamos una amistad duradera continuamos luchando y recibiendo puñaladas buscándola. Y si los pocos que lo pensamos así nos dejamos vencer y empezamos a ser superficiales… mal vamos.

Internet va muy bien para conocer gente pero a veces es una sarta de mentiras, así que cuidado porque aunque parece que hemos avanzado (yo lo creo) pero a veces creo k hemos retrocedido con intentar conocer gente desde un ordenador.

Yo llevo años buscando una amistad duradera (varias) y creo que por fin hoy en día puedo decir que lo ha encontrado. Pocos somos los que estamos locos pero si nos juntamos podemos hacer grandes cosas. Así que no te rindas buscando ^^

- En fin no me hagas mucho caso xD

Sobre el libro… no lo había escuchado nunca pero por lo que leo del argumento puede estar muy bien ^^ (será cuestión de apuntar-lo a mi lista interminable de libros para leer ^^) Gracias por la recomendación ^_^


- Sobre el comentario anterior… yo también me suelo preguntar a menudo que será de mi futuro, pero… es una pregunta sin respuesta que solo puedo resolver a mesura que voy avanzando en mi camino.


Que vaya bien
Sakura

Axel dijo...

Napoleón dijo una vez:

"Hay veces en las cuales es necesario retroceder dos pasos para avanzar uno."